Joyería ARTÍSTICA

Piezas donde la forma y el movimiento toman protagonismo.

Mantenimiento de la joyería

Limpieza suave: Si el polvo o el uso diario ensucian la pieza, límpiala con un paño suave ligeramente humedecido en agua tibia con una gota de jabón neutro. Sécala por completo de inmediato con un paño de microfibra que no deje pelusas.

Cuidado con los perfumes y cosméticos: Ponte los pendientes o el anillo siempre como el último paso de tu rutina. Evita el contacto directo con lacas para el cabello, perfumes, lociones corporales o geles hidroalcohólicos, ya que los disolventes químicos pueden opacar el brillo del acrílico o deteriorar el lacado de la silicona.

Cuidado con el sol directo: No guardes tus joyas expuestas a la luz solar directa prolongada o cerca de fuentes de calor intenso (como radiadores). La radiación UV continua puede degradar la intensidad de los colores fluorescentes o alterar los polímeros elásticos.

Cómo guardarlas: Almacena cada pieza de forma individual en su bolsa de tela original o en un compartimento separado de tu joyero. Evita apilar objetos pesados sobre las espirales de silicona para que no cojan malas formas y mantén el acrílico alejado de metales afilados que puedan rayar su superficie.

Ajuste del anillo con suavidad: Al adaptar el tamaño del anillo a tu dedo, hazlo moldeando el alambre interior de forma progresiva y suave. Evita los tirones bruscos o doblarlo repetidamente con fuerza en un mismo punto para no fatigar el metal oculto.

No aptas para el agua: Quítate los accesorios antes de ducharte, bañarte en el mar o entrar en la piscina. El cloro, la sal del mar y el agua estancada dentro de los tubos huecos de silicona pueden desgastar los cierres y enganches metálicos.